jueves, 15 de mayo de 2014

El 2 de Platense

Los sábados son de partido, una costumbre ya de años de acompañar a mi hijo a jugar al club, como en todos lados, los horarios de los partidos se respetan hasta ahí, te pueden citar a las 14 y resulta que hasta las 15.30 no pasa nada, claro, el pibe se va a patear por ahí con los amigos hasta que lo llama el entrenador, y yo me voy entreteniendo a veces conversando con los padres de otros chicos, a veces escuchando música mientras miro jugar a los mas grandes que siempre juegan antes.
Este sábado al cual me refiero no fue uno mas, sabíamos que llegábamos medio jugados con la hora, y veníamos apretando el paso, ya desde la vereda, vimos por el alambrado que los chicos del equipo de mi hijo estaban peloteando atrás de los arcos, y en la cancha jugaban los grandes, ok entramos, Augu se fue con sus amigos y yo me senté al costado de la cancha a mirar el partido que se jugaba, me acomodé y cuando levanté la vista, con bastante sorpresa veo que eran chicas las que jugaban, yo sabía que el Banade tenía fútbol femenino y conocía algunas de las chicas, pero nunca las había visto jugar, el partido estaba re divertido, jugaban contra Platense, me sorprendí mucho de las edades de las jugadoras y de su capacidad, no soy prejuicioso para nada, pero al no haber visto chicas futbolistas, las cosas que les estaba viendo hacer me asombraban, el partido fue un paseo, las pibas de Platense eran muy buenas y ganaban muy cómodamente, claro, a los 20 minutos ya me había aburrido, mucho toque y gambeta, pase largo y cambios de frente, pero la diferencia entre los dos equipos era muy notoria, con lo cual me descubrí analizando otro tipo de cualidades de las futbolistas, no precisamente las técnicas, y me llamó poderosamente la atención una morocha muy linda toda tatuada, tendría aproximadamente 30 años, mucho panorama en la defensa, buena salida, pero lo que me interesaba es que estaba bárbara, en eso, mientras el partido finalizaba y las chicas se saludaban, un grupo de padres de los compañeros de mi hijo, que se habían quedado en la calle, mirando desde el alambrado, empezaron a entrar para ubicarse a ver el partido de los chicos, entre charla y charla, algunos comentaban el partido de las chicas y decían lo bien que jugaban, bueno, empezaron a jugar los pibes y cuando termina el primer tiempo vamos a comprar agua y nos cruzamos con las chicas que salían en fila del vestuario todas recién cambiadas, cuando la defensora pasó al lado mio le dije, "que linda que sos", ella, sin detenerse, se dio vuelta, y con una sonrisa me dijo "gracias", lo cual desató la carcajada del grupito de padres que estaba conmigo, entre joda y joda uno se acerca y me dice "quien era esa bestia? 
"no se", le respondí, "pero nunca me habría imaginado tratando de encararme al 2 de Platense!!!"