sábado, 20 de diciembre de 2014

El angel guardián

Tengo tanto por agradecerte, que no sabría por donde empezar, supongo que por la galletita con gamexane de los dos?, tres años?...no me acuerdo de nada anterior a eso..., pero si de los tajos con vidrios rotos que me hice en los pies por andar en patas todo el día y en todo lugar, o los de la cabeza contra las piedras del fondo del arroyo..., no me olvido del palo de 10 cm justo abajo de la rodilla derecha del que no solo una cicatriz con forma a nada definible me lleva al día y lugar exacto...o de la animalada de correr por encima de un pozo ferroviario repleto de desechos industriales, pisando los durmientes de la vía que lo atraviesa,... no se si por la piedra que se nos cruzó en el camino cuando éramos 12 arriba del Rambler de Charo...o de cuando me caí del tren en Salta y quedé colgado con una sola mano, podrìa también, empezar directamente por agradecerte no haber puesto un camión enfrente el día que mis hijos volcaron un yogurth en el asiento del auto, y después de darme vuelta para volver a mirar la ruta tener que volantear y salirme al pasto por la mano contraria, porque ya frenar era imposible y se nos venia uno de esos que va a diez por la ruta y no había otra alternativa...si, empiezo por esa, porque estaban mis hijos y todavía me tiemblan las piernas cuando me acuerdo, pero no habría vivido hasta ahí si no hubieras estado tan atento el día que me corte la arteria radial con el vidrio roto de una puerta, si no me llevaban al hospital en auto no la contaba... y estaba a tres cuadras..., la caída de dos metros y medio abrazado a un fan rebelde que no quería bajar del escenario?, no se si fue tan grave, solo caì de espaldas con un tipo de 80 kilos encima, o las varias otras veces que no pasò nada con los micros en las giras..., como olvidar aquel caballo tucumano con el micro de los decadentes....no se si contar la revolcada con la renoleta del Vampiro, o el Satag que me agarré de frente con la motito de Claudia, no se, no se si mejor volver mas atrás y partir de la arrastrada que me pegò la creciente en el rio Anizacate, cuando volvía de cortar un cactus desafiando la correntada,... no se por donde empezar...no se... pero si se por donde terminar, y aunque me esté, seguramente olvidando de alguna, de alguna que te debo y estoy obviando la salud, necesito terminar por agradecerte el último domingo, agradecerte porque el paredón de la Panamericana no me detuvo tan violentamente, agradecerte por no haber tenido al lado a nadie a quien también empujar al mismo paredón, agradecerte porque me fui a la derecha y no adentro de la autopista, y agradecerte porque me desperté, porque bien podría no haberlo hecho, agradecerte porque me despertò el ruido de dos cubiertas explotando... y no el sonido del arpa,, no se... no se, si tratar de ser una persona mas consciente será suficiente para empezar a devolverte algo de gratitud, pero serìa un buen inicio.

2 comentarios:

Salomé dijo...

ufff cuanto!

zappa dijo...

jajaj, viste? mejor que no deje pasar la oportunidad!!

gracias por pasar