jueves, 20 de enero de 2011

5 mujeres

Mi abuela, mi mamá, mi hermana, mi mujer, mi hija.

Mi abuela, Emilia, se murió cuando yo tenia 3 años, y lamentablemente no la recuerdo, era una gallega que no sabia leer ni escribir, pero que ayudaba a sus hijos con la escuela, y mas vale que ningun comerciante tratara de hacerse el vivo con el vuelto, porque no sabia sumar, pero sabia si la estaban cagando, por relatos y por fotos, se que pasé mucho tiempo a upa de ella, y la seguia a todas partes, tengo recuerdos de los 3 años, pero ninguno de ella, hubiera dado mucho por tener la posibilidad de compartir su tiempo, mi madre dice que yo me levantaba y enfilaba derechito para su casa, me encantaria saber que cosas me motivaban a buscarla, es la unica persona que lamento no recordar.

Mi mamá, Emi, dentro de un mes cumple 82 años y hace 35 años que la veo dar la vuelta a la plaza, su lucha fue el ejemplo mas grande de mi vida, el ejemplo de una lucha en paz, el ejemplo de que nunca se bajan los brazos, el ejemplo de que no se busca la venganza ni la justicia por mano propia, el ejemplo de la fortaleza interior, el ejemplo de creer, el ejemplo de bancarsela ante el dolor (tiene las dos piernas con protesis de titanio en la cabeza del femur), nadie me enseño tanto de la vida con sus actitudes.

Mi hermana, Alicia, 13 años mayor que yo, me llevaba con ella a todas partes, sus amigas y amigos de Alta Gracia, todavia me paran en la calle para recoradarmela, a los 20 años se fugó de la carcel, a los 21 desaparecio, creci con su recuerdo y con millones de relatos sobre la persona que fue, conservo algunas de sus pertenencias, no tenerla es el dolor mas grande de mi vida, la vi por ultima vez el dia que cumpli 8 años.

Mi mujer, Florencia, la conoci en un recital de Hermetica, tenia 20 años, yo 25, lo primero que le dije cuando la vi fue si sabia romper, y me dijo que si, (y le di para romper) yo ese dia supe que seria ella, semanas mas tarde le dije que iba a ser la madre de mis hijos, que serian dos (y le dije los nombres), y que el primero vendria en dos años, me miro seria, pero no se me rió en la cara, me dijo vamos a ver, se vino a vivir conmigo a una sala de ensayo donde yo trabajaba, a los dos años nació nuestra primera hija, presenciar el parto y el que vendria unos años despues, me hizo cambiar absolutamente la vision sobre la vida, ese dia entendí un monton de cosas, sobre todo entendi que los hombres tenemos la lengua demasiado larga, la vi cursar el 1er año de su profesorado con la panza, el 2do con la niña recien nacida, la vi terminar su carrera en 4 años promocionando todas la materias (todas anuales, 12 0 13 por año) , la vi dos años seguidos lavando la ropa de los tres, a mano en el lavatorio del baño de un dpto de un ambiente donde entrabamos medio apretados, la vi y la veo ser mamá, todos los dias, la sigo admirando.

Mi hija, Elena, fue la primera gran emoción de mi vida, a los 3 años me dijo "...Papá, a mi, hacer caso, no me gusta" y fue consecuente con sus dichos, no le gusta estudiar, pero habla tres idiomas, me hace renegar un monton, pero a la vez puede conmigo como nadie, es una de las personas mas solidarias que conozco y tiene la sonrisa mas hermosa que yo haya visto jamas.

mi pasado, mi presente y mi futuro, llevan su marca indeleble, gracias.