miércoles, 17 de agosto de 2011

pueblo chico....

de alguna manera siempre supe que me iria.

Cuando era chico, entre las preguntas clasicas que un hijo les hace a sus padres, la mas recurrente era, "por que se vinieron a vivir a Alta Gracia?" y siempre la misma respuesta "fue idea de tu padre, que me prometió que algun dia volveriamos a vivir a Buenos Aires".

Mi padre nunca cumplió con su promesa, pero la verdad es que mi mamá despues de ser abuela nunca mas pensó en irse,  mi primer sobrino nació cuando yo iba a séptimo grado, y ese dia supe que el dia en que partiera lo haria solo, lo que no sabia era cuantas veces cambiarian de forma los motivos que me impulsaron a irme.

De chico era la joda de que yo queria hacer el secundario en Nacional Buenos Aires, aunque vista mi aversión al estudio, la idea era poco menos que graciosa, mas adelante tuve otras ideas igual de locas y efímeras, que terminaban por hacer reir a mis padres, que, yo creo, pensaban que solo eran ocurrencias de chico.
 Pero el chico fue creciendo y la adolescencia y la democracia llegaron al mismo tiempo, aun asi el cambio en mi cabeza, llegó antes de que cambiase mi ciudad.

El primer indicio lo tuve bastante pronto, bastó que empiece a salir con mis amigos para que patrullero que pase, patrullero que me pare para pedirme el dni, encima cuando leian el apellido se reian y se codeaban entre ellos dicendo, "otro mas, a este lo agarramos de chico", y se burlaban diciendome subversivo, o guerrillero, o me preguntaban donde estaba la loca de mi mamá con el pañuelo blanco, yo creia que solo la policia iba a tener ese trato conmigo, pero estaba equivocado, la ciudad tardó en enterarse de que estabamos en democracia y fue mucha la gente que nos dio vuelta la cara durante mucho tiempo, encima yo tuve la puta suerte de enamorarme de una chica que era hija de un militar, entre ella y yo siempre estuvo todo claro, pero la primera vez que fui a la casa el padre me sacó de raje en medio minuto, y aunque despues me dejó entrar, tuvo la precaucion de apretarme un dia contra la pared y decirme que a su hija el unico que le hablaba de derechos humanos era el, yo porsupuesto, no pisé nunca mas por su casa, y pronto me di cuenta que ella no era mujer para mi, y la dejé y comprendí una buena parte de lo malo del pueblo chico, cualquiera que se peleaba con su novia se la encontraba todo el tiempo de la mano con otro, claro, en las cuatro cuadras que tiene el centro de Alta Gracia, no habia manera de pasar inadvertido, los que andaban de trampa la tenian bastante jodida, ni hablar si te agarrabas a trompadas con alguien, obviamente, te tenias que volver a agarrar cada vez que te cruzabas, porque sino te consideraban un cagón, y hay que tener el cartel de cagón en un pueblo chico, ehh, te buscan lio hasta los pendejitos, habia que aguantarselas y hacerle frente a cualquiera, era preferible que te caguen a trompadas, pero de frente, para mantener el honor, era eso o mantenerte escondido, sin pisar el centro, porque el gaste era insoportable, para lo que si habia que esconderse era para la chupina, la rata para los porteños, si no fuiste al colegio mas vale que la hicieras bien de canuto porque te podias cruzar con la directora, la portera, la preceptora, la profesora o el alcahuete de turno, era mucho riesgo, no importaba si vivias cerca o lejos del colegio, te cruzabas a alguien si o si, y si ese alguien te queria arruinar el dia, solo tenia que abrir la boca, cada vez me gustaba menos la situación, me sentia mirado, marcado, apuntado, la desaparición de mis hermanos era un tema del que nadie hablaba, pero que todos tenian muy presente y aunque no me guste aceptarlo, la llegada de la democracia no nos hizo las cosas mas faciles, al contrario, el chusmerio de barrio en una ciudad chiquita corre como reguero de polvora, y durante el juicio a las juntas, mis padres comenzaron a estar muy seguido en la television, y los comentarios de la gente eran demoledores para mi, yo lo sabia, yo iba a la casa de mis amigos y de mis compañeros de escuela, y sabia que sus padres me miraban torcido, me lo decian ellos mismos, mas de uno me dijo que venia a mi casa porque no me podia llevar a la suya, y la suma de cosas me cansó, yo venia muy seguido a Buenos Aires, y acá podia salir en paz, caminar por la calle sin que me conozca nadie, sin que me saluden ni me griten, ni me busquen pelea, ni cruzarme con mis exnovias, un dia, despues de rendir matematicas por decima vez, y de agarrarme a puteadas con el profesor (el bruja avalos, ni siquiera era profe, era arquitecto)  en el camino de vuelta a mi casa, cuando pasé por el tajamar me paré, tiré mi carpeta al agua y cuando llegué a mi casa me armé el bolso y encaré a mis viejos, tenia 21 años y estaba harto de ser conocido, de que sepan todo de mi y de mi familia, de que hablen al pedo, de que me maltraten, y asi, sin mas, con dos dias por delante, me despedí de los pocos que se merecian, y tome un tren a Buenos Aires, de donde nunca mas volví. Alta Gracia es hoy la ciudad donde paso mis vacaciones, y donde me recluyo a pensar de tanto en tanto, ya pasaron mucho años y casi nadie me reconoce, ya la gente no es la misma y con el tiempo la ciudad cambió, maduró, entendió y reconoció a mis padres como dos luchadores, cuando falleció mi Papá se juntó tanta gente en el velatorio que tuvieron que cortar la calle, los partidos politicos habian hecho su reconocimiento tambien, poniendo placas con el nombre de mis hermanos y su fecha de desaparición, y aunque esas placas fueron robadas, el consejo deliberante le dio este nombre, a la calle de mi casa.

9 comentarios:

lachubasca dijo...

Hace unos días había sol y salí a caminar con el cochecito. Y encontré tu calle, la caminé toda pensando que ahí viviste, y el motivo de ese nombre. Y que el arroyo estaba lleno como para tirarse de cabeza. Traté de imaginar cuál de las casas habría sido la tuya, pero solo por jugar. Es muy curioso leer lo que escribiste, conocer el punto de vista tuyo, de tu vida acá, cosas que no me imaginaba que le podían pasar a un chico que vive en AG. Y está bueno, porque mi hijo va a crecer acá, y como buena porteña no las se. En fin, te quería contar esto, mi paseo y que pensé en tu infancia y en tu, nada sencilla, historia.
Un abrazo!!!

zappa dijo...

Chubasca, ahi en esas dos cuadras y en el bosquecito de la esquina pase toda mi infancia indiando con la bici, trepado a los arboles y metido en el arroyo, que hasta los 14 o 15 años me tapaba, la casa donde yo vivi de chico esta justo en la esquina donde esta el cartel de la foto, despues nos mudamos dos casas mas allá, en la misma cuadra, ahi vivian mis abuelos.
hoy es una cuidad menos conservadora, un poco mas grande y con gente mas variada, es un buen lugar para los chicos, los mios quieren ir todo el tiempo, te agradezco mucho tu comentario y tu visita, te mando un abrazo enorme

Lu dijo...

Qué buen post Frank, la verdad que no debe haber sido nada fácil lo que contás aunque, me reí mucho con esto: "...te tenias que volver a agarrar cada vez que te cruzabas, porque sino te consideraban un cagón, y hay que tener el cartel de cagón en un pueblo chico, ehh, te buscan lio hasta los pendejitos..." jajaja, este fragmento no tiene desperdicio, Zappa! Me sacaste una sonrisa en momentos en que me hace demasiada falta. Gracias por eso! Un gran abrazo.

zappa dijo...

jaja, lu, es cierto, hay algunos cartelitos que no te los despegabas mas.
me alegro de la sonrisa, te mando un abrazo enorme

La Catalina dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Pepita dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
zappa dijo...

Pepita, estoy escribiendo poco, ya vendrá la inspiración jaja, los reartes es un pueblo mas chico aun, ahora por lo menos tiene mucho asfalto, y se llenó de cabañas y casas de fin de semana, igual yo lo recuerdo como un pueblo casi rural, muy tranquilo, anduve muchisimo por ahi de mochilero, espero que te vaya muy bien ahi. un abrazo enorme y gracias por pasarte

Ramita dijo...

Como tarda la inspiración en llegar no?

Es muy intimo y a la vez público...


Nos leemos joven


Rami

zappa dijo...

Rami, me parece que ya pasó a ser cuelgue....ya volveran las pilas, jajaj

un abrazo