viernes, 3 de septiembre de 2010

el Negro Quique

que loco querer tanto a una persona de la que nunca supe ni el nombre (supongo que se llamaria enrique) y que ademas no volvi a ver en 16 años, lo unico que sabia era que era negro y uruguayo, que loco que el apenas me conoció me ofreció laburo, uno, dos, tres laburos me ofreció Quique, y yo acepté dos y gracias a esos dos, hoy estoy acá donde estoy, porque cada cosa se fue encadenando una con otra....
El Negro Quique era el encargado de seguridad de un boliche, El Viejo Correo, no habia patovicas ahi, el unico grandote no tenia precisamente el cuerpo trabajado en el gimnasio, eran todos chiquititos y pasaban desapercibidos entre la gente, y no pegaban, de ultima si alguien armaba quilombo el Negro le retorcia un dedo y se terminaba ahi, nunca vi una pelea ahi adentro salvo un boludo que me pegó a mi y me dejó los anteojos hechos un moño, y estaba Quique, y lo corrió media cuadra, y lo agarró, y cuando pense que lo iba a moler a patadas lo trajo agarrado del cuello de la camisa y lo hizo enderezarme los anteojos, ese dia el Negro me hizo entrar a trabajar con el, de seguridad, mi mision era recorrer el boliche y a los que estuvieran fumando un porro debia decirles que vayan a fumarlo al parque centenario, que estaba al frente, y despues vuelvan a entrar, juro que les decia eso y los pibes iban a fumar afuera y volvian mas tarde.
Quique conocia mi historia, y sabia que habia aceptado trabajar ahi porque sino me moria de hambre, pero tambien sabia que no estaba comodo, y una tarde me comento que ibamos a charlar con la dueña del equipo de sonido que venia los domingos, Alejandra Kayan, porque como el me dijo "ahi vas a trabajar a gusto"
Quique no sabia que yo vivia en la calle, ni que dormia en el parque, y cuando se enteró casi me mata, me dijo de todo y me llevó a dormir a su casa, creo que era en ciudad evita, ahi conoci a su familia, y supe un poco mas de su vida, que habia dura y dificil y hacia poco habia perdido uno de sus tres hijos por una enfermedad extraña.
El dia que hablamos con Alejandra y me propusieron trabajar en el sonido de Kayan, yo deje definitivamente el Viejo Correo y acepté el segundo trabajo que vino por el lado de Quique.
La primera vez que me tocó ir a un show en ese lugar, cuando llegamos con el flete, todos los chicos de seguridad que trabajaban con Quique salieron a ayudarnos a descargar los equipos, les tuvimos que agradecer y pedirles por favor que vuelvan a su trabajo, me moria de risa.
La ultima vez que lo vi a Quique yo salia de un recital en la cancha de Velez y cuando iba a tomar el 86 para volver hasta flores, adelante mio venia caminado el Negro con el gordo Luis, fue una alegria, nos abrazamos un monton, charlamos un rato y yo segui viaje.
Tiempo despues supe que su mujer habia estado embarazada y falleció en el parto junto a su bebé y alguien me contó que Quique se habia vuelto a Uruguay, yo nunca mas lo vi, nunca tuve un contacto o un telefono, y siempre lo extrañé, porque le debo mucho, porque confió en mi sin saber porqué, porque me ayudó sin tener porqué hacerlo, porque se interesó porque yo la pase mejor, y porque gracias a esa puerta que el un dia me abrió yo tuve la posibilidad de ir abriendo otras y de ir avanzando y creciendo hasta donde me encuentro hoy, porque yo era un pibe del interior absolutamente perdido en Buenos Aires y el hizo por mi, que yo pudiera poner el primer pie firme en esta ciudad tan complicada.
Quique, no se donde estaras ni que habra sido de tu vida y de tu familia, a la distancia te mando un enorme abrazo y espero que sepas que estoy y estaré eternamente agradecido con vos.