sábado, 28 de febrero de 2009

el buen pastor II

este post esta tomado de la pagina argentina.indymedia.org

"Paseo" del Buen Pastor: una fuga hacia la memoria
Por Colectivo Indymedia Córdoba

En torno a la recuperación histórica del significado del 24 de marzo de 1976, existe en Córdoba un sitio que presenta todas las contradicciones: fue durante casi cien años una cárcel de mujeres, y desde años previos a la dictadura y durante la misma, albergó a mujeres presas políticas. Hoy, convertido por la administración provincial en un “paseo” y centro artístico y comercial destinado al consumo de sectores de altos recursos -y en cuya inauguración en agosto del pasado año participó la entonces senadora Cristina Fernández junto al gobernador De la Sota-, albergó varias de las actividades oficiales alrededor de la conmemoración del 24 de marzo.

María del Carmen Claro y Cristina Salvarezza, son expresas políticas que estuvieron detenidas en la Cárcel del Buen Pastor. Sus voces han sido ignoradas y silenciadas repetidas veces, y por eso decidieron intervenir el lunes 17 de marzo en una conferencia de apertura de las actividades oficiales, para hacerse escuchar, y para dar un espacio a las nueve “desaparecidas del Buen Pastor”.

En esta entrevista, realizada conjuntamente con las compañeras de la Red Nosotras en el Mundo en su estudio, nos comentaron sus experiencias durante esos años, la vida en la cárcel del Buen Pastor, el dolor y la impotencia ante la transformación de ese espacio, y recuperaron un hecho histórico del que pocos registros existen: la fuga de 26 presas políticas el 24 de mayo de 1975.

Aquí va la primera parte.

Queríamos charlar con ustedes, conocer sus historias.
- Carmen: Yo soy María del Carmen Claro, soy de Paraná y estaba estudiando en Córdoba. Hacía poco tiempo que había venido. Era militante estudiantil, y había venido un poco en pañales, sin mucha idea de lo que era la revolución, los cambios profundos ni la sensibilidad popular, y ante el 11 de septiembre del 73, el gran golpe de Chile, fue una conmoción para mí. A partir de ahí me empecé a acercar. Había toda una ebullición, un trabajo de la militancia, una movida muy grande, en Córdoba. Además había estado no hacía mucho Dorticós de Cuba, había sido la asunción de Cámpora… empecé a militar en el ambiente estudiantil, muy comprometida en el sentido de que cuando me di cuenta de que la cosa pasaba porque me parecía que no tenía que haber división de clases, todo me parecía raro, llegaba a mi casa y contaba, le decía a todo el mundo, a mi papá, y las grandes discusiones, ¿cómo no podían entender algo que era tan evidente? Ahí empecé, y luego ingresé al Partido, el PRT, que me instruyó, me ayudó a que entendiera un montón de cosas.
- ¿Qué estudiabas, María?
- Carmen: Arquitectura. Estudiaba y también trabajaba. Y trabajaba, estudiaba, militaba…
- ¿Qué edad tenías? 
- Carmen: Veinte cuando llegué a Córdoba, veintiuno, veintidós… más o menos.

- ¿Cuándo llegás al Buen Pastor? 
- Carmen: Yo empecé a militar más o menos en el 74, y ya en marzo del 75 me detienen. Me detienen en una pensión, y toda la taquería en la pensión, como a todo el mundo, a los sopapos limpios, nos sacaron de ahí, y me llevaron a Información, a la D2. Ahí estuve con muchos otros compañeros que también estaban detenidos, todos por la misma causa. Ahí fue muy terrible, creo que todo el mundo sabe lo que fue el D2.
- Recordemos que la D2 funcionó en el Cabildo Histórico de la ciudad, en el Pasaje Catalina, en pleno centro. - Carmen: Esa era la parte donde te llevaban, te detenían, tus captores te llevaban ahí, donde había torturas, vejaciones, violaciones. Córdoba se anticipó a otras provincias, la represión fue mucho más cruda desde el 74. Y las condiciones de vida, incluso, de las cárceles, en esa época, en Córdoba y Tucumán, eran específicamente más duras.
- ¿Cuánto tiempo estuviste en el D2? 
- Carmen: Yo no recuerdo cuántos días estuve, pero fueron como seis o siete, fácil.
- Y de ahí, ¿al Buen Pastor? 
- Carmen: Y de ahí me llevaron al Buen Pastor…

- Cristina, no sé si vos querés contar también.
- Cristina: Yo quería retomar lo del 73, porque estoy en un ambiente que es muy favorable a hablar de la mujer, yo estaba muy ligada a las compañeras de CETERA en ese momento, y fue el pico máximo de la lucha de la mujer en la calle. Lo que significó el derrocamiento de Salvador Allende, fue el Mendozazo en Argentina, protagonizado por las docentes, la primer movilización más grande que hubo en la historia argentina de mujeres, y fueron mujeres docentes para la formación de la CETERA, en ese momento. Las horas de trabajo, las reivindicaciones específicas del gremio. Y fueron golpeadas, y fueron encarceladas, perseguidas, todas las compañeras. Y acá tuvo sus ecos también, en la calle.
Y lo que quería decir, que cuando la “Campe” (así le decimos a Ma. del Carmen cariñosamente) llegó al Buen Pastor, nosotras ya teníamos muchos meses –yo pocos, pero había otras compañeras que hacía muchos- que venían trabajando para que el Buen Pastor fuera una cárcel digna, donde no hubiera más requisa vaginal, por ejemplo, donde hubiera trabajo productivo, que el tiempo de la cárcel fuera un tiempo útil, donde en la cárcel se pudiera militar. Yo tuve la oportunidad de pasar mucho tiempo con las presas comunes, que fue recuperarlas de la droga, recuperar un proyecto de vida, muchas de ellas eran el único sustento y apoyo de sus familias afuera, poder incorporarse a los trabajos productivos para luego apoyar a su familia, tenían hijos. Fue una lucha constante, porque teníamos muchos frentes ahí. Que la droga, que el servicio penitenciario, que la huelga de hambre, que sacaban a una compañera y no sabíamos si volvía, fue terrible. Si hablamos de la cárcel, fue un frente de lucha nuevo, no sabíamos, nadie nos había dicho qué teníamos que hacer ahí adentro, pero conflicto que se presentaba, conflicto que salíamos y dábamos respuesta, e inventábamos una línea política para llevarla adelante. Y cuando ella llega, eso ya está, somos nosotras un poco las que estamos marcando, con los límites que tiene una cárcel, las cosas como tenían que ser, ¿no? por eso nosotras nos fugamos por la cocina, porque logramos que no nos dieran la comida hecha, sino que la preparaba una compañera que era especialista, era médica y hacía todo el régimen de comida, nuestra querida Idilia, entonces entraba la comida y había cocineras, nosotras nos turnábamos, la comida para los bebés, la comida para nosotras, y con eso logramos mejorar nuestro régimen, y nuestros estómagos, y tener una comida digna. A lo mejor, con un kilo de carne, ¡hacíamos unos guisos exquisitos! 

Las marcas de la memoria están muy presentes. Durante uno de los encuentros previos a la entrevista, conversando sentadas en uno de los patios del Buen Pastor antes de intervenir en la conferencia, Cristina no pudo evitar que notáramos su repentino sobresalto: en los techos del “¨paseo”, allí donde hoy hay una chimenea, le pareció ver, como entonces, a un guardiacárcel apuntándola.

- ¿Cómo fue regresar a este lugar, a la Capilla del Buen Pastor, 35 años después?
Yo creo que por eso fue tan terrible ayer para mí, yo me sentí muy mal, pedir el micrófono para que por primera vez se escuchara la voz nuestra, y sobre todo que queríamos que se escuchara la voz de las nueve compañeras desaparecidas, fue muy fuerte eso. Yo sentía que estaba en un lugar represivo ahí adentro, que no podía robarle mucho tiempo a los dos expositores, que estaban programados desde hace mucho tiempo y que el público había ido a escucharlos a ellos, no a mí. Que era una programación con tiempo, hora, hecha por la Secretaría de Derechos Humanos, con todos los minutos contaditos, y demás. Y yo fui a romperles todos los esquemas. Me pidieron (el Secretario de Derechos Humanos) que fuera corta, y no fui corta, me fui, me fui en el tiempo. No podía parar. Después de muchos años de silencio, en que nadie nos escuchó, porque nadie nos pidió a nosotros, que éramos nosotras y las presas sociales del Buen Pastor, somos los únicos interlocutores válidos. No sé qué decirte, yo entro y a mí me da mucha tristeza tratar de descubrir adónde dormía, donde caminábamos, adónde cocinábamos, porque en todos lados está el “paseo”, y lo nuestro no era un paseo, la palabra te lo dice, era una cárcel. No había árboles, no había estructuras transparentes, todo era cerrado. No pretendemos seguir con un lugar cerrado, pero que nos hubieran preguntado, sobre todo a las que seguimos ligadas a trabajos sociales en los barrios. ¿Qué pasa con la mujer golpeada, a dónde va? ¿Hay un lugar adonde pueda dormir una mujer golpeada, hoy, un niño en la calle? ¿Dónde los contenemos? Si no hay espacios físicos. Por supuesto que tampoco hay instructores, personal especializado que los contenga… éste es el país que nosotros no queríamos, nosotras no luchábamos para esto, y estas nueve compañeras desaparecidas, desaparecieron para que esto no ocurriera. Jamás se hubieran imaginado, por eso es tan fuerte, que esta cárcel fuera un paseo, donde va otra clase social, los niños de los barrios no pueden ir, ¿qué van a ir a comprar?
- Carmen: Ayer yo llegué un ratito antes, y le preguntaba a ella dónde estaba el pabellón, y me explicaba, pero yo no lo podía ver, no podía ubicar los espacios, no lo podía creer. Ella me explicaba que fue siguiendo el trayecto de lo que fueron rompiendo, demoliendo, iba de asombro en asombro. Al final pude ubicar por lo que Cristina me iba diciendo, dónde estaba nuestro pabellón, dónde estaba el patio…
- Más que una reconstrucción de la memoria, fue una demolición de la memoria. 
- Carmen: Claro, ese espacio, donde nosotras estuvimos por razones ideológicas, donde luchamos por esa sociedad que quisimos que hoy no puede ir ahí, es antagónico, parece una ironía del destino. Pero ya sabemos que no es el destino.

-¿Cómo se mantiene esa memoria en el resto de las personas que lo vivimos, por distintas circunstancias, desde afuera? 
Cristina: Por eso te preguntarás porqué después de más de treinta años, recién vamos a hacer el primer documental testimonial, porque hubo un hecho que fue disparador, que es el paseo, el Buen Pastor. Fue un disparador que nos produjo mucho dolor, nos ignoraron directamente, y aun en un gobierno democrático, no estamos hablando de un gobierno militar que quiso borrar una cárcel. Pero yo creo que de todos modos, la memoria está. Porque los obreritos del Km 9 y medio, que son los chicos de Chacras de la Merced, retomaron muchas de las banderas que nosotros dejamos en aquel momento cuando nos detuvieron, y las continúan, y hacen una revista, “Los obreritos del 9 y medio”. Ellos fueron oralmente transmitiendo a través de Doña Petrona. Doña Petrona, que ya murió, dejó un libro escrito para los chicos, y la historia fue oralmente repitiéndose, retomaron algunas cosas, otras las dejaron. En un momento, Doña Petrona, en su libro –que es un cuaderno Gloria de 48 hojas-, dice: “Y los voluntarios que venían, tendrían sus ideas políticas, pero nunca nos las quisieron imponer”. Y fue así, aprendimos de ellos, y ellos aprendieron de nosotros, y así era una construcción colectiva.
- Carmen: Además, muchas compañeras están en organismos de derechos humanos, han escrito libros, están permanentemente latiendo la memoria, repitiendo mil veces lo que vivimos, a veces con dolor, incluso ahora con los juicios.
Cristina: Hay algo que tenemos las presas del Buen Pastor, y es que nunca escribimos nada, y nos preguntamos por qué. Nunca escribimos nada, porque no tenemos nada, porque el día de la fuga tuvimos que romper, destruir, tirar, todo ese papelito de amor, político, análisis, lo que tuviéramos escondido, que le llamábamos berretín, debajo de un ladrillito, o en nylon, en un marco… destruir todo, y también nuestras familias tuvieron que destruir todo, para que no quedara ningún indicio, ningún teléfono, ningún lugar de referencia donde nos pudieran encontrar. Entonces no tenemos elementos para reconstruir, sobre todo, como fue el libro de las presas de Buenos Aires, que se hace en base a las cartas. ¿Vos estuviste también en Devoto, no?
- Carmen: Sí, yo estuve seis años y pico en Devoto, y escribimos el libro “Nosotras, presas políticas”.

- Para terminar, quería preguntarles qué significó y qué proyección tiene la intervención que hicieron el lunes 17 de marzo, en la Conferencia en el Buen Pastor, ese lugar al que no habían sido invitadas. 
Cristina: Yo reviví mucho miedo, miedo, miedo, es la palabra, y mucha presión sobre mí, porque yo estaba decidiendo por todas las compañeras. No sólo estaba hablando de las nueve compañeras desaparecidas, sino que me estaba poniendo en juego ante las compañeras que están vivas, que yo entrara al Buen Pastor. Porque la idea era que no íbamos a entrar. Pero una hora antes, dijimos vamos a ir, y vamos a ver si nos pueden dar un micrófono para hablar. Pero no sabíamos a quién pedirle eso. Teníamos esta cartilla que decía “Lunes 17, 19 hs., Paseo del Buen Pastor, Marcas del golpe de estado de 1976 en la construcción de un pensamiento nacional y popular, Ernesto Jaureche y Federico Lorenz”. Y dijimos, vamos a la vereda y les pedimos si nos pueden dejar. Entonces fue ver cómo hacíamos para que estas nueve compañeras estén presentes, pero a la vez, quién pone el cuero para entrar a decir esto. Y quién entra de nuevo a esta capilla, y quien habla por ellas. Y te sentís sola, realmente ahí. Porque no están las compañeras. Estaba la Campe, me doy vuelta y la veo a la hija de Sonia Blesa, Idilia… y le pedí a Jaureche si me podía prestar el micrófono para nombrar a las nueve compañeras desaparecidas del Buen Pastor, junto al secretario de Derechos Humanos, que me dijo que si era corto, sí. Y yo decía, ¿cómo hablo de las nueve compañeras, que pensaba caracterizar a cada una de ellas, hacer un contexto de porqué nos habíamos fugado…? Entonces Jaureche me presentó, le tiré el bastón a Idilia al diablo, pasé por arriba de no sé quién, pero yo ya estaba parada al frente con el micrófono en la mano. Entonces hice un pequeño contexto de porqué se produce la fuga, cómo, cuándo, quiénes éramos y empecé a nombrar a las compañeras con alguna característica, personal y política. De la que más me acuerdo es de Helena M. Harriague, viuda de Quiroga, desaparecida, que su hijito se llamaba Sabino, y no me cabe la menor duda de que todos sabían porqué su hijito se llamaba así, y con qué orgullo ella le decía que llevara ese nombre, qué fue Sabino para el campo revolucionario. Hasta que llegó el turno de Sonia Blesa, que su hija estaba allí, que nació después de la fuga, y que solita estaba sentada esperando a ver qué decía yo de su mamá, y realmente Sonia fue un cuadro político que nos enseñó muchísimo a nosotras, a analizar situaciones, a aprehender la realidad, a ver cómo la transformamos, y en la cárcel siempre fue nuestro ejemplo, y que le decíamos alias “la quinielera”, porque cuando a ella la detienen en una esquina en Alta Córdoba, se come unos papelitos, y la policía cree que ella levantaba quiniela. Porque en esa época la quiniela no era legal, vos ibas a un quinielero clandestino, al “loro”, por lo general. El “loro” era un quinielero, que terminó muerto en el campo de concentración de la casa de Hidráulica, por no querer compartir sus ganancias con el comando Libertadores de América, formado por La Perla y la D2. Y entonces a Sonia le preguntaban adónde estaba el “loro”, ¡y ella se estaba tragando las citas de los compañeros!
En estas dos compañeras resumo lo que fui diciendo de cada una de ellas. Las compañeras desaparecidas, fugadas del Buen Pastor, eran:Helena Harriague, viuda de Quiroga, la mamá de Sabino; Rosa “Tota” Novillo Corvalán; Zulma Rosario Ataide; Ana Vilma Moreno de Agüero; Susana Cristina Ávila; Ana María Liendo; Alicia Raquel D´Ambra; Sonia Alicia Blesa y Norma Hilda Melani. Todas sus caídas son un ejemplo. 
- Carmen: Yo quería agregar que esto es lo más importante para nosotras, pero que también hay compañeras que están vivas, y que a su vez, han sufrido muchísimo, que les costó recuperarse con sus hijos, que después estuvieron presas muchos años, fueron muy maltratadas y torturadas por haber sido fugadas.

- Les agradecemos mucho el haberse acercado hasta aquí.
Cristina: Nosotras también queremos agradecerles en nombre de las compañeras y en el de la memoria, porque aunque tarde, esto es el rescate de la memoria.

Ver segunda parte de la entrevista: - 24 de mayo de 1975: la fuga

En febrero de 1974, durante el gobierno de Perón, en Córdoba tuvo lugar el “Navarrazo”: el jefe de la policía, Antonio Navarro, tomó la casa de gobierno y destituyó al gobernador, Obregón Cano y al Vice gobernador, Atilio López, que posteriormente sería asesinado por la Triple A. y la provincia fue intervenida. La fuga del 24 de mayo de 1975, donde veintiséis presas políticas recobraron su libertad y se reincorporaron a la lucha, se produjo en momentos en que el designado interventor de Córdoba, Brigadier Lacabanne, presidía el Tedeum en el Teatro Rivera Indarte (hoy Libertador San Martín).

Cristina Salvarezza y María del Carmen Claro, protagonistas de la fuga, recuerdan estos hechos.

- En el Buen Pastor hay un episodio, que vos empezabas a comentar, que es el de la fuga, del que hay muy pocos registros. ¿Nos quieren contar un poco cómo fue?
Cristina: Bueno, nosotras no te podemos contar mucho porque no sabíamos todo, seguramente las compañeras que eran la dirección en la cárcel de las distintas organizaciones, sabrían más detalles. Después nos enteramos más o menos cómo había sido. Este era el segundo intento de fuga, ya las compañeras habían estado a un milímetro real de revoque para salir cuando las descubrieron, tres meses antes, en marzo del 75. En ese momento se frustra la primera fuga.
Vos caminabas por el patio, ibas al baño, ibas a la cocina, y era mirar por dónde te podías fugar. Nuestra misión era ver por dónde nos podíamos fugar, y estábamos en pleno año 75.

- ¿Cuál era el sentido de la fuga?
Cristina: Tomar nuestro lugar de lucha afuera. María lo explica muy bien, una compañera nuestra, que dice: “yo no entendía porqué a mí me habían privado de la libertad. Yo era enfermera en el (Hospital) Rawson, yo luchaba para tener más camas, para que los atendieran mejor a los enfermos, para tener más médicos, más insumos, y a mí me detuvieron por eso, entonces era injusto que yo estuviera presa, entonces yo tenía que salir en libertad. Ya que la justicia no me la daba, por eso me fugué”. Nosotras pensábamos que era así, volver a ocupar nuestro lugar de lucha afuera, con los riesgos que eso significaba, que estuvo muy bien planteado por las compañeras al preguntarnos una por una si nos queríamos fugar, y los riesgos que significaba salir de la cárcel, pasar a la clandestinidad, y seguir militando. Y ninguna compañera dijo que no. - ¿Cuántas compañeras se fugaron?
- Carmen: Veintiséis
Cristina: Fueron veintiséis. En el transcurso de la vida, murieron, por distintas razones, dos de las presas. Nueve están desaparecidas, y el resto, quedamos vivas. Vivas, cuando digo vivas, quiere decir vivas, hablando, estando, participando.

- ¿El operativo de la fuga fue coordinado por varias organizaciones?
Cristina: Sí, nosotras no sabemos los detalles, pero sí yo vi, cuando corría por la calle hacia el auto que estaba destinado, es que debe haber habido una coordinación, porque una compañera peronista se subió a una moto, que yo nunca supe que iba a haber una moto, y cuando la vi, era su compañero el que la llevaba. O sea que coordinaciones, hubo. Pero sí el sentir de las compañeras, y nosotras estamos preparando una película documental testimonial, la última compañera que si podía se iba a fugar, era una compañera embarazada, ella dijo “yo tenía tal seguridad que todo iba a salir bien, que yo dije seguro que no me tengo que volver de la ventana” y saltó con ocho meses de embarazo, por la ventana de la cocina que da a la plazoleta donde estaban (las esculturas de) los tres monos que se robaron, ahora quedó la fuente sola. Por allí saltó al camión y después la ayudaron a bajar y salió.
- Carmen: La fuga fue una acción muy prolija, tanto los compañeros hicieron de afuera fue muy bien coordinado con lo que las compañeras hicieron de adentro.

- Con el camión arrancaron la reja de la cocina.
Cristina: Ahí hubo un problema. El camión llegó con los garfios y las cadenas. Cuando van a poner los garfios a los barrotes, para tirar la reja con un camión que tenía una potencia enorme, no podían entrar los garfios, porque pegado a la reja había un alambre tejido gruesísimo que nos llevó ponerles nosécuantos kilos de dulce de membrillo y no se logró corroer ni un milímetro. Un alambre más grueso que el dedo gordo. Entonces tuvieron que ver si en la caja, de causalidad, del camión que de casualidad habían encontrado, había algún alicate y la fuerza para cortar ese alambre. La cuestión es que lo lograron cortar, engancharon los garfios y empezaron a tirar, y los cascotes estaban cayendo, y yo que estaba bastante más atrás para saltar, todavía iba saltando y los cascotes iban cayendo arriba nuestro. Y ahí saltamos a la libertad.
Quería decir que la Secretaría de Derechos Humanos nos ha prometido un subsidio para hacer la película testimonial, y tenemos que viajar mucho, recoger muchas cosas. tenemos 24 horas filmadas, pero muy caseritas, queremos profesionalizarlo, y posiblemente nos llegue ese subsidio, entonces estamos muy entusiasmadas para que participen todas las compañeras y el señor del frente del Buen Pastor, que localizamos el otro día, y la hija nos decía que él se puso muy feliz de ver cómo iban saltando las presas políticas y que se quedó calladito, no avisó a la policía, no dijo nada, y veía cómo saltábamos nosotras ahí sentado en la puerta sobre la Hipólito Irigoyen.
Después, hay miles de anécdotas, algunas te voy a decir que son imaginarias, algunas vienen y nos cuentan y nosotras decimos pero esto no puede ser que haya sido así, porque en este colectivo imaginario, la gente imagina cosas.
Yo te voy a contar una: yo me había recibido de arquitecta hacía poco, y trabajaba en Villa Chacras de la Merced, la gente había tomado unos terrenos altos, entonces todos los estudiantes íbamos a marcar terrenos, etc., porque se habían inundado con la creciente de río. Entonces, ese camino, por muchos años ellos lo desviaban y habían hecho una zanja distinta, porque para ellos yo estaba ahí, muerta, y salía de noche y me les aparecía. Y yo les llamaba, con mi voz, y todo. Y contaban cosas mías, anécdotas mías. Yo nunca estuve desaparecida, estuve presa, me fugué, luego nació mi hija, después secuestraron a mi marido, y recién en el 78 me fui al exilio. Y ellos, en todo ese tiempo, me vieron a mí muerta y que salía a la noche y les hablaba. Y cuando volví, en el 82, y me fui a verlos, ¡casi se mueren! Pero ellos necesitaron crear, que yo les decía hagan esto, hagan lo otro, que formaran una cooperativa…

- Y hablando de memoria, una compañera que vos mencionabas, Idilia, siempre recuerda que en el momento de la fuga, se estaba llevando a cabo un importante acto oficial a pocas cuadras. 
Cristina: En ese momento se llamaba Teatro Rivera Indarte, después fue cambiado a Libertador San Martín, y era la noche del Tedeum, famosa, y Lacabanne diciendo su discurso, “la subversión está totalmente aniquilada en Córdoba”, y le tocan el hombro –salen registros de canal 10, que después mandó a secuestrar las películas-, y alguien de ceremonial le dice “se le fugaron las presas políticas del Buen Pastor”. Dicen que se le transformó la cara, y enloqueció. Y así como Lacabanne se transformó, los diarieros cantaban “¡se fugaron las chichís de Córdoba!”
- Carmen: Además, quería contar que en la operación del Buen Pastor, hubo todo un trabajo externo en la ciudad, que hizo que las fuerzas policiales se movilizaran atrás de pequeñas acciones que iban distrayendo de lo que iba a suceder ahí, que era en pleno centro.
Cristina: Eran actos relámpago, que nadie sabia porqué se hacían. Se cortaban determinadas arterias, de tal manera que quedó rodeado el Buen Pastor, y separado de la Policía Federal, que está a dos cuadras, de Gendarmería Nacional, separado del Cabildo, del Comando Radioeléctrico, se cortaron todas las comunicaciones, o sea que al Buen Pastor se lo aisló, como si dijéramos que era una zona liberada, y allí se produce la fuga, sin ningún inconveniente.
También hay dos cosas muy importantes para decir: hay gente que dice que gracias a las monjas no mataron a tres compañeras que querían llevar a ver la ventana. Porque luego de la fuga, entró toda la patota de Informaciones en el acto, de la D2, toda armada. Y les decía que fueran a ver por dónde habían escapado las compañeras. Y bajó la monja, toda almidonada y compuesta, y les dijo “no, no van”. Lo mismo el servicio penitenciario, también dijo lo mismo, arriesgando su puesto. Pero si nosotras analizamos que les podía costar a las monjas que les quitaran la concesión de la cárcel por la inseguridad que brindaban las instalaciones, y que la “pobre señora” del servicio penitenciario, era en su guardia que se le habían fugado las presas, no podía cargar una muerte, comprendemos que era el gran cagazo que había de que esto no ocurriera. No era una cuestión de solidaridad con nosotras, eso tiene que quedar bien claro. Ellas estaban de la vereda del frente, nos cuidaban que no nos fugáramos, no eran nuestros enemigos principales, pero eran nuestras carceleras.

- ¿Qué significan los 24 de mayo para ustedes?
Cristina: Nosotras tenemos un ritual acá en Córdoba, somos tres. Entonces Idilia nos llama, y a veces nos tomamos un vino, a veces comemos, tomamos un té, vamos al cine. Todos los 24 de mayo nos saludamos y estamos juntas, sobre todo con Idilia. No sé qué pasa en el resto del país, porque han vuelto a sus provincias, las compañeras, y no sé si se ven. Ahora nos juntamos hace poco para una mateada, pero no nos preguntamos qué hacemos los 24.
- Carmen: No en el caso de Cristina, porque ella salió al exterior y tuvo otro continente afectivo y político, pero otras compañeras que estuvieron en la fuga y después a su vez estuvieron presas, hicimos un grupo que nos vemos más seguido, porque estuvimos presas seis, siete años en la época de la dictadura militar, y a raíz de eso estrechamos más vínculos, en otra etapa. Y específicamente, la segunda vez que a mí me liberan, cuando estaba en Devoto en el 83, yo salgo el 25 de junio. Entonces el 24 y 25, medio que ahí no más estoy al toque de las dos fechas. Y la verdad es que no me olvido, es como un cumpleaños. Del momento de la libertad, no sé si alguien se olvida.

viernes, 27 de febrero de 2009

el buen pastor




el año pasado, cuando me enfermé en las vacaciones


tuve que ir hasta el sanatorio allende,
baje del colectivo en plaza españa y fui
caminando, dentro


de mi mundo,
no me di cuenta


pero cuando sali


al volver, me encontre con este paseo comercial, y como no tenia ni idea de su existencia cuando lo vi casi me caigo de culo en la vereda, cuando hicieron esto??






















la verdad es que esta bueno, la carcel ahi en el medio de la ciudad
era una cagada, igual no quise entrar, la ultima vez que estuve ahi adentro fue el dia antes de la fuga de mi hermana, y era un lugar
que me traia unos recuerdos horribles


no se que sentirá la gente cuando se sienta a tomar un cafe ahi, en un lugar que fue tan tetrico y oscuro, pero es una sensacion que no quiero conocer, pero me alegra que no sea mas una carcel.




Hoy acordandome de vos porque es tu cumpleaños, me acorde de ese dia que pasamos juntos ahi adentro, mira lo que es ahora


fotos: www.cordoba.com.ar

miércoles, 25 de febrero de 2009

un post repetido pero necesario

La balada del boludo


Por mirar el otoño perdía el tren del verano.
Usaba el corazón en la corbata.
Se subía a una nube, cuando todos bajaban.
Su madre le decía:
No mires las estrellas para abajo,
no mires la lluvia desde arriba.
No camines las calles con la cara,
no ensucies la camisa;
no lleves tu corazón bajo la lluvia, que se moja.
No des la espalda al llanto,
no vayas vestido de ventana,
no compres ningún tílburi en desuso.
Mirá tu primo el recto que duerme por las noches.
Mirá tu primo el justo que almuerza y se sonríe.
Mirá tu primo el probo puso un banco en el cielo.
Tu cuñado el astuto que ahora alquila la lluvia.
Tu otro primo el sagaz que es gerente en la luna.
—Tienes razón, mamá —
dijo el boludo y se bebió una rosa.
—No seré más boludo—
y se bajó del viento.
—Seré astuto y zahorí—
y dio vuelta una estrella para abajo
y se metió en el subte
y quedaron las gaviotas.
Entonces vinieron los parientes ricos y le dijeron:
—Eres pobre, pero ningún boludo.
Y el boludo fue ningún boludo
y quemaba en las plazas las hojas que molestan en otoño.
Y llegó fin de mes.
Cobró su primer sueldo y se compró cinco minutos de boludo.
Entonces vinieron las fuerzas vivas y le dijeron:
—Has vuelto a ser boludo, boludo.
—Seguirás siendo el mismo boludo de siempre.
—Debes dejar de ser boludo, boludo.
Y medio boludo, con esos cinco minutos de boludo,
dudaba entre ser ningún boludo o seguir siendo boludo para siempre.
Dudaba como un boludo.
Y subió las escaleras para abajo,
hizo un hoyo en la tierra y miraba las estrellas.
La gente le pisaba la cabeza, le gritaba boludo.
Y él seguía mirando a través de los zapatos como un boludo.
Entonces vino un alegre y le dijo:—Boludo alegre.
Vino un pobre y le dijo:—Pobre boludo.
Vino un triste y le dijo:—Triste boludo.
Vino un pastor protestante y le dijo:—Reverendo boludo.
Vino un cura católico y le dijo:—Sacrosanto boludo.
Vino un rabino judío y le dijo:—Judío boludo.
Vino su madre y le dijo:—Hijo, no seas boludo.
Vino una mujer de ojos azules y le dijo:—Te quiero.

Isidoro Blaisten

only music II

yo - mira que yo tengo clase de guitarra hoy

F - a que hora boludo?, me parece que no llegas, ja ja

yo - a las 7

F - y si son las 7 y 20

yo - me quiero matar, no puedo ser asi!!!!

igual agarre el auto fui hasta lo del profe, y le pague la clase, no me queria recibir la plata

yo - hola, te vengo a pagar la clase y a pedir el numero de tu celu

profe - no hay drama loco, la pasamos para la proxima

yo - no, que proxima, si no vine porque me olvidé, se me trastocaron los horarios

profe - no importa, igual viniste

yo - mirá, si me pasa esto a mi, yo te reputeo por hacerme perder el tiempo, asi que no te voy a hacer perder el tuyo, y menos te iba a avisar por mail cuando ya se pasó la hora, pasame el celu por las dudas y agarrá la guita que es tuya

profe - la acepto, pero solo porque tu actitud no la vi nunca, generalmente el que falta, no me paga nunca la clase, o se hace el boludo o directamente no viene mas

yo - nos vemos el martes, si ves que 7 y 5 no llegué, me llamas?

profe - anda a cagar boludo

yo - ja ja, nos vemos


me fui mas tranquilo, pensaba que me iba a mandar a la mierda

el grandote

el sábado pasado, mi hijo tenia el cumple de una nena, que habia sido compañerita de el en sala de 4, el, la sala de 5 la hizo en la escuela en la que ahora empezó primer grado, asi que esta nena hace un año y pico que no es mas su compañera, pero se ve que tenia un lindo recuerdo de mi indiecito terrible, y lo invitó a su cumple, la madre lo llevo, me pasó la direccion y me dijo, a la salida vas vos, ok, llegada la hora me dirigi al lugar en cuestión, obviamente tarde, entré esperando que ya no quede nadie, pero parece que el cumple venia demorado y estabn todos ahi, abrazos por aca, besos por alla, tanto tiempo, que grande esta tu hijo, y demas saludos de compromiso cuando de pronto veo medio de refilón a un grandote, que a su vez, me miraba de costadito a mi, veo que se hizo el boludo y se dio vuelta, entonces me acerque y me paré al lado, queria sacarme la duda, y si, era el, y me saque las dudas nomas, el tipo es dos cabezas mas alto que yo, y esta claro que el me recuerda a mi, tanto como yo a el, pero a mi me dio la cara para ir y pararme al lado y mirarlo como saludarlo, el en cambio agacho la cabezota, se hizo el boludo, agarró a su hija de la mano y se fue, y terminé de sacarme las dudas, si el dia que nos peleamos, el hubiera tenido razon, yo me habria roto la nariz contra su hombro, y el lo sabia, por eso no me quizo mirar, hubiera sido bueno, grandote, que te hagas cargo de eso en el momento y adelante del policia al que le decias que yo estaba loco

martes, 24 de febrero de 2009

primer grado

mi hijo mas chico empezó hoy primer grado, el va feliz a la escuela, ojalá que la pase bien

martes, 17 de febrero de 2009

el horoscopo segun salzano (24/01/09 la voz del inerior)

Quiénes y cuándo
Por Daniel Salzano.
Periodista

Domingo 18 al viernes 23 de enero de 2009

Astrología para combatir la calvicie

Aries

El primero pero no el mejor, el más poderoso pero no el más fuerte, el más rápido pero no el más veloz. O sea: el cuento chino más rentable del zodíaco. Dejame a mí, te dicen, yo lo arreglo. Eso sí, no se te ocurra pedirles que te arreglen los papeles de la jubilación porque terminarás cobrando la pensión de alguna viuda. Aries es el signo del Correcaminos. Bi-bip. Con las chicas andan bien en los primeros rounds. Son generosos y encaradores. Mucho bombón y nenúfares de La Japonesita. Pero después, con la conquista asegurada, se ponen muy pesados: ella quiere ir a Cancún, pero él la lleva al Valle de la Luna. La más recurrida causal de divorcio del zodíaco. Pero eso no es lo más importante. El verdadero escollo es que todos somos hinchas del Coyote.

Tauro

Bi-bip bi-bip, viene el Correcaminos a toda mecha y, boum, se lleva por delante al toro, su vecino colindante. Tauro, señores, es la leyenda más sólida del club: come y bebe hasta los topes, adora el silencio de los olivos y no le gusta alejarse de su casa. Organiza sus propias fiestas, escribe sus propios libros y prepara su propio café. Balzac, Tauro a la enésima, decía que el café era el elixir de la literatura. Balzac no era un tauro, sino un avión que atraía a las chicas leyéndoles la borra del café:

–Presiento, mademoiselle, el embate de un Shorton a sus espaldas.

Un respeto para Tauro: toda la Patria se va blanqueando en sus pupilas mientras los trenes arrasan con el pasto de las llanuras argentinas.

Géminis

Observa atentamente las modificaciones que se producirán en el rostro de tu madre, niña, cuando le digas que estás en tratativas sentimentales con un Géminis. Te prometo que verás cosas asombrosas. Atiende en primer lugar a la coloratura de su rostro, que pasará en un instante del rosa al amarillo. Luego, sacudida por la ira, su cráneo se transformará en una enorme remolacha y, por fin, soltará un ¡¡¡nooooooooooooooooo!!!, cuya intensidad desgarradora hará repicar las campanas de la iglesia .

Y es que Géminis no es un loco, sino dos. Dos locos en un mismo envase. Dos locos que se buscan y nunca se encuentran. “¿Has visto pasar a mi hermano?”, tal es la consigna del signo más inestable de la rueda. Cada vez que escribe su anuario celestial, Horangel los deja para el final. Entonces escribe cualquier locura. Y acierta en todas.

Cáncer

Las chicas, loco, las chicas. Es tan femenino Cáncer que hasta los hombres son mujeres. Caminan de lado, crecen a saltitos, y entre la tristeza y la nada eligen Los puentes de Madison. ¿Alguna vez han llevado en moto a una chica de Cáncer? Se aferran con tanta fuerza y convicción que las costuras de la campera les llenan la cara de tatuajes. Yo no sé si 2009 será o no será bueno para el signo, pero en materia de amores bastaría con que me dediquen un golpe de pestaña para que reciban de mi puño y letra, dibujado, un angelito. Un angelito nunudo.

Leo

Miren, si se caen al foso de un león y el rey de la selva los despedaza, no será porque tenga hambre. Pueden estar seguros de que los animales en los zoológicos tienen comida en abundancia. Tampoco porque sea sanguinario. Es sencillamente porque le han invadido el territorio. Lo mismo pasa con el rey del horóscopo, que gobierna el imperio despedazando a los intrusos. Se dice que son vagos. Falso. Pasan buena parte de su tiempo peleando y patrullando un territorio que defienden hasta morir. Fíjense en el pupo de Tarzán: esa enorme cicatriz rosada que lo envuelve como la órbita de un planeta es un obsequio del monarca. Horangel los define como marcadamente masculinos, calientes, fijos, positivos, cariñosos y muy demostrativos

¿Y si Horangel fuera una ocurrencia de Leo?

Virgo

Cada vez que en la Sociedad Astrológica Argentina organizan un seminario sobre Virgo hay que suspenderlo por falta de inscriptos. Pareciera que Leo, al retirarse, deja un espacio imposible de llenar. O, al menos, imposible de llenar por un signo en el que los hombres llevan las venas muy ocultas y las mujeres demasiado expuestas: para conseguir novio cavan un pozo y se esconden esperando el paso de un curioso. El tipo se asoma y ahí nomás desaparece. Siempre las verás con su pinta de oscuras mariposas sumando puntos para un Discoplus desconocido. Cada maestrito –según Zeus– tiene su propio librito. Según el mío, Virgo es el gato más misterioso del zodíaco. Un gato que no tiene otra función que vigilar su propia porcelana.

Libra

El signo de la justicia, la responsabilidad y el equilibrio. Sobre todo del equilibrio. Es inútil que te presentes a pedir trabajo al Cirque du Soleil si no has nacido a la sombra de Libra. Pueden aguantar sobre sus hombros hasta siete saltimbanquis y es probable que el esfuerzo les trice la cabeza, pero no dicen ni pío. Son recomendables como instructores, conejos de Indias y pilotos de grandes aeronaves. No son felices ni infelices, sino obsesivos con las pequeñas cosas de la vida. Supongamos que compran una Rodhesia en el quiosco de la esquina. El problema es que no encuentran dónde tirar el papelito. Son capaces de caminar cuadras y cuadras con el bollito en la mano, buscando un papelero que no existe. Terminan metiéndoselo en el bolsillo. Se los puede distinguir entre todos los demás porque huelen a productos Terrabusi.

Sagitario

El signo de la libertad, los espacios abiertos y las grandes ilusiones. Mitad hombre y mitad caballo. Sagitario es el signo de la flecha. Antes de morir, Robin Hood pidió su arco, lo tensó, disparó el último proyectil de su existencia y ordenó ser enterrado exactamente en el lugar de su caída. A ver quién da más. El signo más generoso de la primera división, el signo para la niña que nadie saca a bailar y para los alumnos fracasados que huelen a cerveza. Alguna vez hablaremos de la terrible muerte del centauro, sospechado de traición por los hombres y también por los caballos. Buen viaje, Sagitario. Desde el Observatorio, de barrio Güemes, es posible ver sus herraduras sujetas por los clavos de plata de las estrellas.

Escorpio

El signo de la bragueta, el máster del universo del calzoncillo, el inesperado campeón del siglo 21 que, con sólo nueve años transcurridos, ya se lo ha metido en el bolsillo.

Escorpio era, hasta no hace mucho tiempo, la oveja negra del rebaño. Tan es así que en el programa astrológico del santo Tomás, los signos eran once porque Escorpio, el calentón, directamente se omitía.

Jaimito: Escorpio. Pedro Limán: Escorpio. El negro Cucho: Escorpio.

No es de extrañar que con el reposicionamiento de valores que nos tiene entre divertidos y estupefactos, el signo del tomala vos dámela a mí, figure como el adalid del cambio, el profeta sin ropas que señala el camino del futuro. www.zoncillolca.org.ar.

Capricornio

Y si en la distribución de los órganos del cuerpo a Géminis se le confían los pulmones y a Escorpio la manija de la panza, a Capricornio, el 10, se le asigna la cabeza.

Capricornio, la cabra, es de los que calibran, esperan, calculan, razonan, tantean, pasan meses sin variar de posición y recién cuando todo está a punto de caramelo, hop, pegan un salto y ascienden un peldaño, un escollo menos en su obsesión por alcanzar la cima. Niños tristes, viejos sabios y campeones solitarios. Bobby Fischer, el ajedrecista más deslumbrante del planeta, nació bajo el signo de Cáncer, pero todos sabemos que tendría que haber nacido en Capricornio. Lo que pasa es que la Astrología no es una ciencia, sino una manera de consultar el diario en el bar, comiendo medialunas y tomando la leche.

Acuario

Se dice que son capaces de identificar a las chicas del consorcio nada más que por el sonido de los zapatos. Lo que nadie dice es que Acuario se sirve de su perspicacia para vivir panza arriba tocando el ukelele. Es el único signo de todos que olímpicamente se mea en las estrellas. Ese magnífico desparpajo hizo que, en los sesenta, la humanidad los venerara: mucha mandanga, mucha comuna, mucha pipa, mucho amor y poca guerra. Estamos hablando, claro, de Acuario. Pero nadie puede pasarse la vida meando las estrellas y ahora tendrán que esperar un par de centurias para que vuelvan a ser los campeones del Zodíaco. Pepper, el Sargento, era de Acuario. “¡Qué fuerte!”, decíamos, con un tono de creciente respeto, cada vez que lo veíamos pasar haciendo repimporotear los tacos de sus botas en la vereda. “¡Qué fuerte!”.

Piscis

The end. Para algunos, el santo patrono de los pies, y para otros, el santo patrono del zodíaco. Y es que a Piscis se llega únicamente después de atravesar los once signos precedentes. Las ventajas están a la vista: sabiduría y experiencia. Las desventajas también: fatiga y desencanto. Sólo se vive cuando se sueña y Piscis es un signo que ha dejado de soñar. Cuando Serrat les pide a los niños que se dejen de joder con la pelota, lo hace para que Piscis pueda descansar. Quieren una buena figura para el signo: la del jefe de estación haciendo un solitario. El gran viejo del zodíaco toma el fresco en la plaza, va al cineclub a ver películas de amor y cuando muere no lo hace de manera natural sino porque Aries, bi-bip, viene por atrás pidiendo cancha y se lo lleva por delante.

© La Voz del Interior

lunes, 16 de febrero de 2009

la memoria

estaba leyendo el blog de lucrecia, y en un costadito encontre esta imagen, para mi tan familiar



Si naciste entre 1975 y 1980 y tenés dudas sobre tu origen, consultá todos los Casos de nietos que están buscando Las abuelas de Plaza de Mayo. hace click aca, miles de familiares de desaparecidos todavía buscan a un hermano, un nieto, un sobrino...
TENGAMOS MEMORIA.
EXIJAMOS JUSTICIA.
NUNCA MAS



y cuando haces click ahi, entre tantos otros nombres, encontras a mi hermana

Alicia Raquel D´AMBRA VILLARES

Alicia Raquel nació el 27 de febrero de 1955 en Alta Gracia, Córdoba. Militaba en el PRT-ERP. Sus compañeros la llamaban "Elena" o "Inés". Fue secuestrada el 13 de julio de 1976 en la ciudad de Buenos Aires. Por testimonios se supo que estuvo detenida en Coordinación Federal, en el CCD "Automotores Orletti", "Pozo de Banfield" y en el CCD "El Vesubio". Hay indicios que permiten suponer que la joven estaba embarazada al momento de su secuestro.
La joven y su hijo/a que debió nacer en cautiverio permanecen desaparecidos.

te agradezco mucho lucre, en tu blog me siento como en mi casa



lunes, 9 de febrero de 2009

only music


mañana empiezo con un profe a ver si dejamos de perrear,... bueno...a ver si dejamos de perrear con la guitarrita

me robé un tango de otro blog

Otario que andas penando

Jajarai... jajai... jajai...
Jarajajai... jarai… jojo...
Otario que andás penando
sin un motivo mayor.
Quien te dijo que en la vida
todo es mentira, todo es dolor,
si tras la noche más oscura
sale el sol.
Y de la vida hay que reírse
igual que yo...
Jajarai... jajai... jajai...
Jarajajai... jarai… jojo...
Que te importa si la mina
del bulín se te piantó
y te traicionó el amigo
y la timba te seco.
Si el destino que es criollazo,
justiciero y vengador,
ha de darlos contra el suelo
a la ingrata y al traidor;
suenen... suenen las guitarras,
que se alargue el bandoneón,
que la música es olvido
y el olvido la ilusión,
que ha de darte la alegría
y el consuelo en el dolor,
para que así vos te rías
igual que me río yo.
Jajarai... jajai... jajai...
Jarajajai... jarai… jojo...
Otario mjj… que andás penando
sin un motivo mayor.
Quien te dijo que en la vida
todo es mentira, (que vá) todo es dolor,
si tras la noche más oscura
sale el sol.Y de la vida hay que reírse
igual que yo...
Jajarai... jajai... jajai...
Jarajajai... jajajaja… jarai… jojo...

Letra de Alberto Vacarezza
Musica de Enrique Delfino


gracias perrita por haber publicado esto

costumbres animales


a un promedio de un golpe por semana, calculen cuantos cabezasos le di a la escalera en 10 años