viernes, 28 de septiembre de 2007

esta me acompaña desde hace años

CIELO BLANCO

No veo el cielo madre, sólo un pañuelo blanco
no sé si aquella noche yo te estaba pensando
o si un perfil de sombras me acunaba en sus brazos
pero entré en otra historia con el cielo cambiado.

No me duele la carne que se fue desgarrando
me duele haber perdido las alas de mi canto
las posibilidades de estar en el milagro
y recoger las flores que caen de tu llanto.

No quiero que me llores, mírame a tu costado
mi sangre está en la sangre de un pueblo castigado
mi voz está en las voces de los "iluminados"
que caminan contigo por la ronda de Mayo.

No quiero que me llores ahora que te hablo
mi corazón te crece cuando extiendes las manos
y acaricias las cosas que siempre hemos amado
la libertad y el alma de todos los hermanos.
No sé si aquella noche amanecí llorando
o si alguna paloma se me murió de espanto
la vida que ha esperado tanto
es el cielo que crece sobre tu pañuelo blanco.

No quiero que me llores, mírame a tu costado
mi sangre está en la sangre de un pueblo castigado
mi voz está en las voces de los "ilumunados"
que caminan contigo por la ronda de Mayo.

Hamlet Lima Quintana

lunes, 17 de septiembre de 2007

a veces estamos asi

MILONGA DEL SOLITARIO

Me gusta de vez en cuando
perderme en un bordoneo
porque bordoneando veo
que ni yo mismo me mando,
las cuerdas van hilvanando
los rumbos del pensamiento
y en el trotecito lento
de una milonga campera
van saliendo campo ajuera
lo mejor del sentimiento.

Ninguno debe pensar
que vengo en son de revancha
no es mi culpa si en la cancha
tengo con qué galopiar,
el que me quiera ganar,
hay tener buen parejero
yo me quitaré el sombrero
porque así me han enseñado
y me doy por bien pagao
dentrando atrás del primero.

Toda la noche he cantao
con el alma entristecida
que el canto es la abierta herida
de un sentimiento sagrao,
a naides tengo a mi lao
porque no busco piedad,
desprecio la caridad
por la vergüenza que encierra,
soy... soy como león de las sierras:
vivo y muero en soledad.

Si la muerte traicionera
me acogota a su palenque,
haganme con dos rebenques
la cruz pa mi cabecera,
si muero en mi madriguera
mirando los horizontes,
no quiero cruces ni aprontes,
ni encargos para el eterno,
tal vez pasado el invierno
me dé sus flores el monte.

Atahualpa Yupanqui

me gusta la version de Jose Larralde